Un investigador de la RIyA-UCLM analiza en los medios la complejidad del conflicto escolar y defiende que los centros educativos no pueden funcionar bajo presión social. José Sánchez Santamaría, doctor en Pedagogía y coordinador del grupo GRIOCE, aboga por respuestas estructurales basadas en evidencia científica.
El contexto educativo de Castilla-La Mancha ha centrado recientemente la atención mediática, con debates sobre conflictividad en las aulas, acoso escolar, agresiones a docentes y la relación entre familias y centros. En este escenario, el investigador de la RIyA-UCLM José Sánchez Santamaría ha concedido una entrevista al medio elDiario.es Castilla-La Mancha en la que ofrece una lectura pedagógica rigurosa de la situación.
Sánchez Santamaría, profesor de Evaluación y Métodos de Investigación Educativa del Departamento de Pedagogía de la UCLM, rechaza que el sistema educativo esté fallando, aunque reconoce que los centros son hoy entornos más complejos que hace décadas. A su juicio, la respuesta a los conflictos debe ser estructural y contextual, nunca emocional ni reactiva a la presión puntual de familias o medios de comunicación.
El investigador pone el acento en la importancia de respetar los protocolos existentes, en la confianza hacia los equipos docentes y en el papel que las familias deben jugar como generadoras de comunidad. Subraya también que la evidencia científica avala la inclusión educativa bien planteada como mejora del clima escolar, y advierte de los riesgos de interpretaciones reduccionistas o de medidas punitivas sin intervención pedagógica de fondo.
La convivencia escolar y la atención a la diversidad son precisamente algunos de los focos de interés de la RIyA-UCLM, cuya misión es generar conocimiento riguroso sobre infancia y adolescencia con impacto real en la sociedad castellanomanchega.
Puedes leer la entrevista completa en elDiario.es Castilla-La Mancha.